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ALMACENAMIENTO DE CO2


El tema que nos ocupa en el siguiente escrito es de suma importancia debido a que es un asunto global y de constante actualidad que nos afecta en todos los ámbitos de nuestra vida: las emisiones de CO2 y su aumento sustancial. Pero ¿Qué es el CO2 y por qué es tan importante no contribuir a su ascenso en la atmósfera?
El dióxido de carbono es uno de los gases responsables del efecto invernadero, junto a él se encuentran otros también bastante conocidos, como el metano, óxido nitroso o gases fluorados. Ahora bien ¿Qué provocan estos gases invernadero? ¿Y qué actividades los generan?


El aumento de CO2 en la atmósfera y del resto de gases mencionados acentúan el efecto invernadero, también conocido como calentamiento global o cambio climático.
Esta alta concentración de gases reduce la dispersión de calor acumulado por la radiación solar en la superficie del planeta hacia el espacio y provoca un mayor calentamiento de la Tierra, pudiendo generar impactos medioambientales como el deshielo del permafrost (suelo congelado de regiones muy frías o glaciares que retienen gases de efecto invernadero) y de los casquetes glaciares aumentando así el nivel del mar.


Para que sea algo más visible y entendible vamos a hablar de números.
A principios de 2020, con el comienzo de la pandemia de coronavirus, se predijo que habría una disminución en las emisiones de CO2 debido a la caída de la actividad económica y los viajes. Las emisiones globales de CO2 descendieron un 5,3% entre el 1 de enero y el 30 de noviembre de 2020, debido en su mayoría a la reducción del uso del transporte terrestre (-15,2%).
España registró la mayor caída de las emisiones en comparación con 2019, concretamente se estiman en 234,9 millones de toneladas de CO2 equivalente, lo que supone una reducción de 15,2% respecto a 2019.

 

 

 

 

 

 

                                                       

                                                       

Con esta cifra las emisiones de CO2 han disminuido un 6,4% respecto a 1990 y un 38,6% respecto al año 2005. Siendo la primera vez que las emisiones descienden con respecto al año de referencia (1990).

Por todo ello, se vuelve necesaria la búsqueda de soluciones y la toma de medidas específicas para mitigar el cambio climático. Una de las técnicas que pueden usarse para reducir las emisiones de CO2 es la captura y almacenamiento de dióxido de carbono (CAC). Puede aplicarse para emisiones de grandes centrales eléctricas o plantas industriales.

El proceso se divide en:

  • Capturar el CO2 en su fuente, separándolo del resto de gases producidos.

  • Transportar el CO2 capturado a un lugar de almacenamiento apropiado.

  • Almacenar el CO2 fuera de la atmósfera durante un largo periodo de tiempo, en formaciones geológicas o antiguas minas subterráneas, en las profundidades oceánicas o dentro de ciertos compuestos minerales.

Es muy importante la combinación de almacenamientos de CO2 con otras técnicas para lograr la estabilización de la concentración de gases invernadero en la atmósfera y así prevenir graves afecciones al clima.

Otras opciones tecnológicas posibles son:

  • Aumentar la eficiencia energética para reducir la demanda.

  • Utilizar combustibles con menos cantidad de carbono (gas natural).

  • Mayor uso de energías renovables y/o nuclear.

  • Fomentar los sumideros naturales de carbono (bosques).

  • Disminuir otros gases de efecto invernadero (metano).

En conclusión, el aumento de las emisiones de CO2 a la atmósfera supone un problema a nivel mundial del que debemos poner remedio ya, tratando de reducir esas emisiones o capturándolas y almacenándolas. A pesar de que debido a la cuarentena causada por el virus SARS- CoV-2 las emisiones han disminuido a nivel mundial notoriamente, no podemos cesar en el intento de seguir mejorando nuestras condiciones actuales, ya que tanto nuestro futuro como el de nuestro planeta dependen de ello.

La captura y almacenamiento de CO2 sería una buena opción para los países desarrollados que necesitan reducir sus emisiones. Ya que estos, suelen tener importantes fuentes de CO2 propicias a ser capturadas, acceso a los lugares de almacenamiento y experiencia con el tratamiento del gas y del petróleo. Pero no sirve de nada si solo unos pocos lo intentan y el resto sigue aumentando sus emisiones, ya que el resultado será el mismo o incluso peor. Por tanto, la creación de condiciones que faciliten la difusión de esta tecnología en los países en vías de  desarrollo resultaría esencial para que la técnica de CAC se adopte a nivel mundial.

Pilar Muñoz Martín

 

Madrid, 1 de Septiembre de 2021

 

Fuentes:

 

Figura 1: Reducción de emisiones de CO2 en 2020 por países y en el mundo. (Statista, 2021)

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