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EL CARBÓN DE LACIANA


Resulta casi imposible referirse al Valle de Laciana (León) sin vincularlo de inmediato a la minería y al carbón, que durante décadas fueron los principales impulsores de la economía de la zona y que, con su fin, han dejado la región afectada pero no hundida.


Fundada en 1918, la Minero Siderúrgica de Ponferrada se convirtió en el motor de la economía y el desarrollo industrial de León e incluso de España, con casi 6.000 empleados trabajando en ella a finales de los años 70. Al año de su puesta en marcha, el primer convoy que inauguraba la línea ferroviaria llegaba a la estación de Villablino (León). Esta importante vía de comunicación, destinada tanto para el transporte de carbón como para el de pasajeros, generó un importante auge económico en la región. Por aquel entonces, el Valle de Laciana era un lugar próspero, con minas de carbón e incluso centrales eléctricas, convirtiéndolo en una de las zonas más ricas de la provincia.


La MSP potenció la región con la creación de viviendas para los trabajadores (poblados y cuarteles), la apertura de economatos para que sus trabajadores pudieran disponer de artículos básicos a precio de costo, así como la inauguración de escuelas y hospitales a raíz del aumento de la natalidad en la comarca. Villablino se convirtió en el centro de servicios de la zona, afianzándose como el centro administrativo de Laciana, y alcanzando una población de 15.529 habitantes a principios de los años sesenta.


Los años sesenta y setenta supusieron el inicio de las primeras crisis que sufriría la minería en Laciana como resultado de la entrada del carbón y otras energías extranjeras, la reducción del capital social y la disminución de la demanda. En adelante, la crisis del sector minero se manifestó en la zona con un ascenso progresivo del desempleo, el cierre de establecimientos y comercios dependientes de la industria minera y un éxodo generalizado provocado por los sucesivos planes de jubilación anticipada. El municipio de Villablino vio reducida a la mitad su población censada en tan sólo 25 años (de 16.250 personas registradas
en 1994 a 8.919 en 2018).


La incipiente situación del Valle de Laciana obliga a su reinvención o a su desaparición, pudiendo ser la respuesta en estos momentos, por un lado, los vestigios de la actividad minera y, por otro, el aprovechamiento de las riquezas naturales de la zona.
Existen ya algunos proyectos en marcha para hacer rentable la huella minera de la zona, como es el caso del proyecto "la mina en vivo", que forma parte del Programa de Infraestructuras Turísticas en Áreas Naturales de Castilla y León.

 

La idea de "la mina en vivo" nació a finales de 2018 y pretende convertir las instalaciones de la Fundación Santa Bárbara en Caboalles de Arriba (León) en un centro turístico de la minería del carbón, repasando todo el ciclo de perforación-explosión-eliminación-sostenimiento que lleva el carbón por las galerías de la mina.


Es evidente que el gran patrimonio industrial de Laciana debe ser conservado y utilizado de nuevo para otros fines. La peculiaridad de ciertos espacios puede desempeñar un papel fundamental en la instalación de nuevas empresas y en la recuperación económica. Se trata, en definitiva, de destacar el valor de la arquitectura y de los paisajes mineros, la huella minera que ha quedado tras el cierre de las minas de carbón en el Valle de Laciana.


Julia Álvarez González
Madrid, 4 de Febrero de 2021